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Manuel Grau.... de Agente comercial a gestión cierres y Notaría

Mi evolución durante los  20 años de trabajo en Inmo Playa Flamenca

Hace tanto tiempo que comencé a trabajar en nuestra empresa que realmente me cuesta hasta recordar, intentaré hacer memoria.

La primera vez que me uní al equipo, fue a mediados de los 90 y nos llamábamos Residencial Playa Flamenca y éramos básicamente una constructora y mi trabajo en ella consistía en atender a los clientes directos de nuestras promociones y ayudar a los agentes externos que colaboraban en la venta, dándoles la información de nuestras propiedades.

Lo que básicamente se puede resumir en muchas horas de piso piloto y mucho trato personal con clientes de todo tipo, en aquellos años básicamente Suizos y Alemanes.

Después pude ir comprobando en primera persona cómo nuestro mercado iba cambiando y fueron decreciendo el número de centroeuropeos y aumentando los británicos, con lo que a comienzo de los 2000, ya un altísimo porcentaje de los compradores eran de Reino Unido ó Irlandeses.

En toda la euforia de los dorados años 2000-2006, quizás fue la época de más estrés y trabajo que nunca he tenido, con las nuevas construcciones que llevábamos en marcha además de comenzar a ofrecer un servicio de post-venta a nuestros clientes, donde si deseaban vender la propiedad que nos habían comprado y cambiarla por una superior, nosotros nos ocupábamos de la venta de la suya, lo que de facto nos iba asemejando a una inmobiliaria al uso, donde ya tuve la necesidad de aprender nuevas técnicas, informática, tecnología y actualizarme.

Cuando en 2008 de forma sorpresiva y de un día para otro se produjo el crash de la economía y la burbuja inmobiliaria estalló, nos encontramos con la necesidad de reinventarnos, ya que fueron tres años muy duros, con problemas de todo tipo, de confianza de los compradores por la incertidumbre que a todos los niveles económicos se había producido, de financiación con las entidades bancarias que cerraron el grifo de las hipotecas prácticamente en su totalidad y aunque contábamos con una amplia red de colaboradores y unos fieles clientes que seguían confiando en nosotros, la construcción de viviendas de obra nueva, prácticamente paró en seco.

Ante esa nueva tesitura y gracias a la nueva gerencia de nuestra empresa, comenzamos una nueva etapa donde se priorizó la formación en nuevas técnicas inmobiliarias viajando por toda España para hacer cursos y aprender nuevas técnicas, entramos a formar parte de asociaciones inmobiliarias locales, provinciales y nacionales, y a utilizar nuevos software inmobiliarios, con lo que pudimos aumentar nuestras habilidades para la captación, colaboración y venta de productos inmobiliarios varios, convirtiéndome en agente captador a lo que me ayudó mucho la confianza y conocimiento con tantos clientes a los que había atendido y creado lazos de amistad durante mis anteriores años en la empresa.

Cuando la situación se normalizó en 2012, comenzamos a crear un nuevo equipo con más compañeros, más nacionalidades, más especialidades, nueva estética y claramente enfocados a la comercialización inmobiliaria, y así  nació Inmo Playa Flamenca donde comencé a realizar labores de coordinación y ayuda de los compañeros agentes basándome en la mayor experiencia que poseía y a enfocarme en preparar toda la documentación necesaria para la venta, con lo que en la actualidad no tengo tanto contacto directo con los clientes pero me enfrento al apasionante reto de solucionar todos los detalles que lleva aparejada una compra-venta, desde la parte más rutinaria de preparar contratos, enviar documentación y comprobar datos, al más activo de encontrar financiación o dejar todo listo para el día más importante, la firma ante Notario, a la que siempre tengo el placer de acudir y culminar el trabajo de los compañeros.

  • Manuel Grau
  • 28-04-2021
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